Atreverse a decir stop

Traducido del original en francés.

El otro día, empiezo una sesión de formación a distancia.

Los distintos participantes están en la oficina.

Van llegando a la sesión en orden disperso.

Caroline anda peleándose con su conexión de audio.

Patrick está instalado a 3 metros de su pantalla.

Espero un poco a que las cosas se estabilicen.

Empiezo como de costumbre.

Y entonces lanzo la ronda de inclusión con la pregunta sésamo.

« ¿Cuál es la palabra que mejor describe tu estado de ánimo ahora que empezamos esta sesión? »

« Cansada, intrigado, estresada, tengo otras preocupaciones, molesta… »

¡Ay, ay!, me digo.

Unas cuantas neuronas se ponen a trabajar en mi cabeza y analizan la situación.

1. No parecen estar en plena forma.

2. Va a ser difícil levantar el nivel de energía.

3. Yo estoy a distancia, calentito en casa. No he hecho 90 minutos de coche para reunirme con ellos.

4. Encontrar un nuevo hueco es sin duda posible.

5. No podrán estar en un estado peor que el de hoy.

La más valiente de mis neuronas me suelta:

«Louis. Anulas y ves qué te dicen.»

Una idea genial.

«¿Qué os parecería si lo dejáramos aquí? Anulamos. Y nos buscamos otra fecha después de las fiestas. ¿Qué opináis?»

Y hala, en 3 minutos, nuevo hueco encontrado.

Moraleja.

Facilitar es poner en juego un poco de tu energía para movilizar la de los participantes.

Si sus baterías están agotadas, puede ser oportuno ahorrar las tuyas y no intentar alcanzar un objetivo inaccesible.

Atrévete a decir stop.

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